México y Mesoamérica
Aluxes: vinculados a tradiciones mayas y a espacios agrícolas y territoriales. Chaneques: asociados en distintas tradiciones mesoamericanas con agua, monte, extravío y relaciones con la vitalidad de las personas. Llamarlos simplemente “duendes mayas” o “duendes mexicanos” puede facilitar una comparación, pero borra parte de su contexto.
Perú y Bolivia
Muki o Muqui: figura minera de los Andes peruanos, relacionada con el subsuelo y la reciprocidad en la mina. El Tío de la Mina: figura sincrética boliviana vinculada a la actividad minera, ofrendas y una compleja relación entre categorías cristianas y andinas. No es correcto reducir al Tío a un “duende”.
Amazonía
El Chullachaqui aparece en relatos amazónicos como un ser cambiaformas asociado al bosque y al extravío. Su función territorial lo diferencia del duende doméstico europeo.
Paraguay, Argentina y Chile
Pombero y Jasy Jateré pertenecen al universo guaraní y circulan especialmente en Paraguay y el noreste argentino. En Chiloé, el Trauco y el Invunche forman parte de un sistema mitológico propio que no debe confundirse con los gnomos europeos.
Brasil
Saci Pererê, Curupira y Caipora son figuras centrales del folklore brasileño. El Curupira y la Caipora se relacionan especialmente con el bosque y la protección de fauna, mientras el Saci posee un repertorio de travesuras y rasgos propios.
Ecuador
El país reúne relatos costeros y afroecuatorianos, tradiciones serranas y construcciones contemporáneas. En la Costa aparecen figuras como el Duende o Tintín junto con la Tunda y el Riviel; en Tungurahua existen relatos anteriores al actual fenómeno turístico; y en Baños de Agua Santa se desarrolló posteriormente una iconografía artística contemporánea alrededor de La Casa del Duende.
La regla de esta cartografía
Primero preguntamos cómo llama una cultura a su propio ser. Después podemos comparar. Esta inversión evita que Google y el mercado sustituyan una cosmología completa por una etiqueta genérica.