Texto bíblico y traducción no son lo mismo
Los textos bíblicos fueron escritos en lenguas y contextos distintos del castellano moderno. Palabras antiguas relacionadas con seres del desierto o entidades espirituales han recibido traducciones diferentes según época y tradición.
¿De dónde viene entonces la asociación?
La imaginación religiosa europea y el folklore cristianizado fueron acercando criaturas locales a categorías como demonio, espíritu maligno o ídolo. Más tarde, esas lecturas viajaron y se combinaron con tradiciones americanas.
La importancia de separar cuatro capas
Para responder con rigor conviene distinguir: el texto bíblico original, sus traducciones, las doctrinas de iglesias particulares y el folklore popular. Mezclar esas capas puede hacer parecer bíblica una creencia que en realidad surgió mucho después.
¿Qué podemos afirmar?
Que una persona interprete una figura de duende como espiritualmente peligrosa pertenece a su marco religioso. No es correcto presentar esa interpretación como una mención textual directa de los duendes en la Biblia.